Grabando nuevo tema en tiempos difíciles


Estamos viviendo días complicados últimamente… y una vez más. No es una rareza que vivimos en un mundo cambiante, complicado y apasionante al mismo tiempo. Las pandemias, las guerras, la violencia y la tristeza siempre chocaron esos cinco con la belleza, la paz y el amor en la medida en que la vida existe.
De todos modos, no es un secreto para nada que todas estas cosas son una oportunidad de oro para que los gobernantes del mundo aumenten su poder y establezcan nuevas reglas que complican la vida de la gente sencilla, normal y humilde.
Lo fue, y lo será siempre. Mientras nuestra sociedad siga valorando tan poco lo verdaderamente importante y siga prestando atención a lo superfluo, a lo que vende con facilidad. Y la falta de empatía y amabilidad en lugar del sentido común y el respeto.
Ucrania es solo otro triste ejemplo de un mundo sin alma. Una carrera que conduce su destino al vacío del egoísmo.
La banda “Killers” tienen una canción en la que preguntan si somos humanos o solo bailarines a merced de lo desconocido. Y yo me pregunto algo similar en mi nueva canción Circles of fire. (Muy pronto disponible en plataformas)
¿Tenemos algún tipo de poder para construir un mundo mejor? ¿Tenemos aunque sea una pequeña opción frente a este gigante poderoso y frígido que quiere hundir nuestra fe más preciada en este charco fangoso donde no vemos el fondo?
Con la intención de hacer mi parte, realizaré varios conciertos benéficos en los próximos días para reunir cualquier tipo de ayuda para las víctimas y refugiados de la guerra. Del mismo modo que hice con Siria, Palestina, los presos políticos catalanes, los exiliados tibetanos o los niños de mi ciudad sin recursos, entre otros.
Porque no es cuestión de bandos ni de ideologías. Es una cuestión de personas que sufren. Y todas mis células, mis creencias, mi fe y mi Dios claman desde lo más profundo por la paz para ellos. Los gobernantes pueden meterse sus estúpidos países, banderas y negocios de guerra en el culo. Porque ante la justicia final, y ante los ojos de los santos, la única patria que vale es la humanidad. Y la única bandera que vale es el amor.
Por eso estoy grabando mi canción ahora. Y por eso estaré allí en el escenario los próximos días, haciendo lo posible por llevar un tímido rayo de luz y esperanza a este mundo herido.
Hay una expresión en tibetano que dice: ¡Lha Gyalo! (Los dioses siempre vencen) Y mantengo la fe para ver el día en que los dioses (no necesariamente de una religión, sino solo dioses de paz, honestidad y amor si así lo quieres) vencerán contra los demonios de la locura, la brutalidad, crueldad y violencia.
Sé rock! Sé resistencia! Sé un creyente! 🎸📿🙏
Love
Ian

 

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